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Historia de la Numerología

Historia de la numerologiaLos inicios de la numerología como ciencia se pierden entre los inicios de las primeras civilizaciones de oriente.

Se sabe que era usada en Mesopotamia y se le atribuían valores numéricos a los primeros caracteres del alfabeto, de modo que existía una relación íntima entre los números y los nombres de las personas.

En los testimonios de los libros del Antiguo Testamento se pueden consignar innumerables referencias numerológicas: Las dimensiones del arca de Noé, la recurrente asociación entre las edades de los protagonistas y los acontecimientos, entre otros. Esto se explica perfectamente mediante la Cábala (conjunto de conocimientos primarios transmitidos por Dios y que se antepone a toda religión).

De la misma forma ocurre con las dimensiones de las construcciones de los reyes y faraones de la antigüedad que coincidían con la de sus nombres.

Los griegos -como sucede con el resto de la cultura de oriente- recogerían todo este conocimiento esotérico. Hacia el año 570 A.C. el filósofo Pitágoras basaría la fuente y la forma de energía del mundo en los números.

pitagorasPitágoras trajo este conocimiento desde Oriente, posiblemente desde el Asia Central. Pitágoras y sus seguidores explicaban que existía un orden numérico en todo lo que existe en el universo y eso lo hacía perfecto: el mismo destino estaba escrito en nuestro nombre y fecha de nacimiento, y que en él estaba la información sobre nuestro porvenir.

Explicaba además que del mismo modo en que transcurrían las estaciones, la vida humana estaba marcada por ciclos que estaban en una escala del uno al nueve. La habilidad humana era saber situarse según en el tiempo en que se esté, conociendo las ventajas y desventajas del mismo.

Con la entrada de la numerología a occidente pasa de ser un saber exclusivo de iniciados a ser fuente de una literatura muy diversa, que la veremos más presente aún en el Nuevo Testamento (en Los Evangelios, y posteriormente en el Apocalipsis).

Posteriormente autores inspirados en la tradición cristiana (Dante Alighieri, por ejemplo) dan a sus obras claros esquemas numerológicos tomando sobre todo a números como el 9 y el 3 como paradigmáticos.

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